
Historial de precio
Aún no tenemos suficiente historial de precio para este producto.
Lo que opinan los compradores
Es un accesorio de cocina muy valorado que cumple lo que promete: palomitas caseras, más sanas y baratas que las de bolsa, en apenas tres minutos y sin ensuciar apenas. La inmensa mayoría destaca lo cómodo que es guardarlo plegado y lo fácil que resulta limpiarlo, aunque hay que pillarle el truco al tiempo de microondas para que no quemen ni queden granos duros.
Lo que más gusta
- Palomitas naturales y sabrosas sin aditivos, solo con maíz y el aceite o sal que tú elijas.
- Se pliega y ocupa un hueco mínimo en el armario; ideal si tienes poca cocina.
- Limpieza rapidísima a mano o en lavavajillas.
- Marcas internas para dosificar 50 g o 100 g y tapa que sujeta bien.
- Funciona también como vaporera para pescado o verduras.
Lo que falla
- Curva de aprendizaje: si te pasas de tiempo se queman y huelen mal; si te quedas corto, quedan muchos granos sin explotar.
- Textura algo más dura y menos "esponjosa" que en palomiteros de aire caliente.
- La silicona coge olores fuertes (quemado, especias) que cuesta quitar del todo.
- Al sacarlo del microondas quema de verdad; hacen falta manoplas o trapo.
- Para algunos, el precio se les hace alto para "un cuenco de silicona".
Ideal para: quien quiera palomitas caseras sanas casi a diario, valore que no ocupe espacio y no le importe afinar el minuto exacto en su microondas.
Chollazo
Preparar palomitas en casa no tiene por qué significar aceite, microondas sucios ni bolsas de usar y tirar. Este bol de silicona platino de Lékué cuece el maíz solo con el calor del microondas, consiguiendo que más del 90 % de los granos exploten sin añadir grasas saturadas ni aditivos. Su diseño colapsable permite guardarlo practicamente plano en cualquier cajón o estantería, y al terminar solo tienes que meterlo en el lavavajillas.
La capacidad de 2,8 litros da para una buena tanda para compartir —el tamaño estándar, ideal para dos personas— e incluye un recetario de la Fundació Alícia con ideas inspiradas en el cine, desde sabores dulces a salados, para que no te quedes solo en la sal. Aguanta temperaturas de -60 a +220 °C, así que la misma silicona sirve para congelar, hornear o cocinar al vapor si te apetece darle otro uso.
Es la opción más sana y cómoda si quieres controlar exactamente qué llevan tus palomitas: tú pones el maíz, eliges el condimento y en pocos minutos tienes un bol caliente listo para llevar al sofá. Sin cables, sin aparatos extra y sin residuos.
Detalles
Guía de compra
Pequeño electrodomésticoAntes de comprar, piensa en para cuántos cocinas: la capacidad de una freidora de aire o una olla lenta tiene que encajar con tu familia, porque si la llenas de más cocina peor. Comprueba también el espacio que tienes en la encimera.
Mira lo fácil que es de limpiar: piezas que van al lavavajillas y cubetas antiadherentes ahorran mucho tiempo. Y en aparatos de uso diario, como hervidores o tostadoras, la potencia acorta tiempos.
En robots de cocina, decide si quieres que cocine (con calor y programas) o solo que pique y amase, porque hay mucha diferencia entre unos y otros.
Preguntas frecuentes
¿Qué tamaño de freidora de aire necesito?
Para una o dos personas suele bastar con una cubeta pequeña; para una familia de cuatro conviene una más grande o de doble cubeta. Si la llenas demasiado, la comida queda menos crujiente.
¿Una olla de cocción lenta gasta mucha luz?
Funciona muchas horas, pero a baja potencia, así que su consumo es moderado. Es ideal para guisos que se hacen solos mientras estás fuera.
¿Para qué sirve una envasadora al vacío?
Para conservar los alimentos más tiempo en la nevera o el congelador, evitar quemaduras por congelación y cocinar a baja temperatura, como con un roner.

Comentarios sobre este producto